La influencia de la nutrición en el rendimiento deportivo

Entre los diferentes factores que han ido aumentando en importancia para conseguir un alto rendimiento en la práctica deportiva, la alimentación equilibrada y programada para afrontar las cargas de entrenamiento y competición y favorecer la recuperación de los deportistas necesita una planificación específica que hasta hace poco no se consideraba.

El entrenamiento debe ir acompañado de una nutrición adecuada para alcanzar mayores intensidades y mayor duración del trabajo, de la misma manera que en periodos de descanso se debe planificar la dieta y así favorecer la adaptación al deporte específico.

La nutrición deportiva cubre todos los ciclos del deporte: el descanso, la fase activa y la de recuperación; es una etapa fundamental dentro de la práctica del deporte ya que aporta numerosos beneficios. La nutrición deportiva es un “entrenamiento invisible” que va desde el descanso hasta la recuperación y la fase activa como tal, para ayudar a mantener un buen estado de salud y al mismo tiempo, optimizar el rendimiento deportivo.

Un nutricionista  puede ayudar a la persona que realiza deporte a conseguir los resultados que desea de forma eficaz. Las funciones que cumple un dietista son varias:

  • Evaluar la alimentación del deportista, cuántas calorías consume, la calidad de esas calorías, el momento en el que las toma…
  • Elaborar un plan de alimentación personalizado.
  • Aconsejar en protocolos para la buena hidratación.
  • Evaluar los suplementos nutricionales que consuma el deportista para llevar un seguimiento del uso apropiado de esta suplementación.
  • Facilitar estrategias nutricionales para los periodos de descanso y en la recuperación de las lesiones.
  • Educar en la selección y elección de alimentos.

Una dieta equilibrada es aquella que cubre todas las necesidades de nutrientes, que aporta suficiencia energética, que no te haga ganar peso ni tampoco perderlo, lo más variada posible, que incluya todos los grupos de alimentos importantes (cereales, verduras, frutas, carne, pescados, huevos, frutos secos, lácteos y/o derivados y aceite de oliva) y que resulte atractiva al paladar.

La asociación entre dieta y rendimiento deportivo cada vez es más evidente. Por ello es necesario que los deportistas sigan unas determinadas pautas alimentarias, adaptadas al tipo de deporte y a la preparación física necesaria y eviten algunos errores en la nutrición que pueden acabar perjudicando el rendimiento en la actividad física:

  • Evitar el consumo excesivo de proteínas de origen cárnico, grasas e hidratos de carbono de absorción rápida.
  • La ingesta energética inadecuada tanto por defecto como por exceso.
  • La toma insuficiente de fibra y de alimentos de origen vegetal (legumbres, verduras y fruta fresca), el déficit de minerales y vitaminas o la ingesta hídrica insuficiente.
  • Errores en la programación de las ingestas con respecto a las cantidades ingeridas y a su distribución horaria.